Es impresionante lo que en un abrir y cerrar de ojos el destino puede poner frente a ti. Destino, vida o Dios... creemos que al final nos referimos a lo mismo. Mi corta experiencia me ha enseñado a tratar con paciencia la vida que nos rodea. Si algo no dura en tus manos, definitivamente es algo que no era para mi. Pero tal ves la misma vida me insita a luchar, luchar por lo que realmente quiero. ¿Qué da solo esperar a que algo llegue? Mi respuesta es que si llega fácil, fácil se va. Por eso también hay que luchar por lo que quieres para después valorar el sudor y la sangre.
Quiero ser feliz al igual que todos entonces no me pueden clasificar como loca o ¿todos estamos locos solo porque queremos felicidad en nuestras vidas? Es posible.
Lágrimas recorren mis mejillas pues me da miedo perder de nuevo. ¿Contra quien estoy luchando? No sé. Pero estoy decidida a que no quiero perder... quiero ganar.
Quiero hacerte feliz. ¿Me lo permites? ... yo también quiero estar contigo!