Antes ya lo habia intentado, antes ya te había buscado. Antes con intentos fallidos procuré mantener la cordura y ser fiel a mi felicidad. Tratando de no herir mi corazón seguí con pasos firmes, siempre hacia arriba, siempre adelante. Una sonrisa en mi rostro jamás se borró, por nada, por nadie. Siempre feliz, contenta, alegre, aunque mi corazón sufría de soledad y tristeza.
Esperando una respuesta que pensaba jamás conseguir, jamás encontrar. Te encontré vagando en telarañas unidas por la misma esperanza de encontrar a la otra mitad, la media naranja, limón o toronja. En mi pensamiento vagaba la misma frase, rondando, sonando: "Personas como tú de la misma forma encontré ya." En mi corazón retumbaba y acorralaba obstrullendo a mi mente diciendo: "¿Será que diferente serás y que mi vida cambiarás?" En mis labios palabras silenciaban los sueños y prevalecía la realidad: "Si alejados así como ahora permanecemos, nunca sabremos que mi otra mitad eres, que tu otra mitad soy. Que nos pertenecemos y nos adoramos para la eternidad."
Después de varios intentos que se vieron truncados por el injusto destino, oh vaya sorpresa, pues juntos acordamos vernos una tarde nublada de invierno y así seguimos. Platicando, riendo, conociendonos, hasta que llegó el anochecer y tuviste que partir. Pero con un beso y un abrazo prometimos en silencio un seguir.
Seguimos así, esperando algo más, algo más que pronto llegará y nos dejará jugar por siempre al juego de la vida en la que estaremos, o no, juntos por siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario