Existen los momentos de grande dulzura o desagradable amargor.
Momentos en la vida que solamente podremos abarcar siendo participes de la vida que se nos otorga.
La vida es como tu la quieras, los momentos de gran dulzura podrán perdurar mientras la felicidad y el amor se establezca como inmortal en todo tu cuerpo. Sin embargo el desagradable amargor, como pez en el agua, podrá entrar y salir a merced de su propia voluntad. Será tu fortaleza la que evitará que llegue a derrotarte y acabar con todo el amor y felicidad. Serán tus caballeros valientes los que vencerán sobre los guerreros de la tristeza y la depresión.
Se fuerte, se valiente, se temerario y persistente. Lo mejor del sabor amargo de la vida, es saber apreciar esa pizca de azúcar que nos endulza la existencia.
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